Leéme desde la cama y sentite flotar a por encima de tus propios pies. Abrazame mientras los rayos del sol que entran por la ventana te pintan reflejos en el pelo. Besame en el instante en que en la profundidad de tus ojos se encienda un idea.
Un sueño por el cual seguir paseando tu pincel por este lienzo en blanco que elegiste llenar de flores de papel, porque así lo haces más tuyo.
Haceme tuya cuando sepas que es lo que vamos a desayunar después, en un rato, o capaz mañana.
Volemos a tu tiempo, que ya me aburrí del mío y en mi entrega a tu ser
siento el deseo caprichoso de tenerte por siempre.
No hay comentarios:
Publicar un comentario